El primer capítulo: Enero


Seguramente me tardé en escribirlo, pero aquí estoy de vuelta. He estado teniendo problemas con mi computadora, para la creación de nuevas entradas sigue en pie. Tanto en lo que enfocarme en este 2018 que ya perdí la cuenta. Esta vez mi estrategia es distinta a las entradas anteriores.

Pensaba que quizá no solo es reflexionar, sino entrar en razón, ya que eso nos hace cambiar de enfoque o de pensamiento en su totalidad. Probablemente iniciamos con una expectativa, pero terminamos con otra. ¿Eso es congruente? Y no me dejen mentir, porque no lo es. Asumimos un año porque vienen nuevos retos, pero mentalmente somos lo mismo y TODO se encuentra en esa especie de disco duro que algunas personas ignoran, digo, piensan que la vida solo se trata de ser un pedazo de carne andante y nada más. Usen mucho el pensamiento y verán cómo todo les guiará al mejor camino.

¿Qué hay acerca del destino?

Se asumen como una situación que ocurrirá estés o no haciendo las cosas bien. El detalle es que eso es un error, ya que nacemos con predisposición a ciertas situaciones, características y atracción a algunas personas. Definitivamente, el humano con toda la ciencia que tiene a su disposición, no lo puede explicar. Sin embargo, esos detalles no vuelven únicos y con muchas capacidades para producir en vida.

Intento decirles que tenemos el potencial y eso no cabe duda, pero la vida nos lleva más a los aspectos negativos que poseemos y que nos frenan a empezar a construir ese destino.

¿Construimos el destino?

Sí y entre una decisión a otra, seguimos o no lo que nuestra intuición pide. ¿Se han preguntando los motivos de tener esa sensación de algo debemos hacerlo o no hacerlo? Pues la ciencia no lo explica, pero claramente nos avisa cuando la decisión nos aleja o no a nuestro destino. Piénselo siquiera dos veces, y verán que tengo mucha razón.

Por sentirnos que podemos con todo, llegamos a los peores extremos y en ese momento ya no hay nada que hacer, porque perdimos gran parte de lo que podría ser una maravillosa historia. TODO por una decisión y rara vez pensamos en esto.

Pero tenemos mucho más para construir y si visualizamos nuestro molde, vamos a entender por donde sí y por donde no. Suena simple, pero safarnos de toda la influencia negativa de las personas (referirse a mundo, es como quitarnos la culpa porque NOSOTROS somos el mundo) es bastante complejo. Por eso existen los psicólogos, pero si la gente se entera de que asistís a uno/una, piensan que tenés un nivel de locura terrible o piensan que pueden solucionar sus problemas en un dos por tres. ¡Qué patético somos! Evítense muchas enfermedades y tengan un psicólogo (a) personal.

Para no salirme del tema... Si nuestras decisiones nos llevan a equivocarnos una y otra vez, ¿Significa que asumimos nuestros errores?

 No, no en su totalidad o en algunas personas NUNCA.

El problema de no asumir los errores, es que la persona se acostumbra a vivir en una situación que le hace daño a una o varias personas y por el hecho de sentirse superior, probablemente les importe muy poco entender que sí cometieron un error y que deben remediarlo para que la vida sea distinta.

Pidan a la vida, a los demás y a ustedes para poder tener un mejor criterio y empezar de cero. No podemos quejarnos de lo que no modificamos. Ocurre justamente lo que hacés o lo que otros hacen y te afectas por conductas negativas o por falta de consciencia.

¿No reconocer te vuelve mala persona?

Depende de tus actos. Si fue un pequeño error o una situación que se salió de tus manos, no es tu culpa y no fue porque querías hacerlo. Pero si sabías lo que hacías y aún así, pretendés que no tenés ninguna culpa y que no debés reconocer porque te consideras incapaz de equivocarte, SÍ es un terrible error de tu persona y hay mucho en lo que debés reflexionar.
En ese último caso, considera todo el karma acumulado y lo que te ocurrirá por sentirte superior a todos y todas. El cambio SIEMPRE debe ser para bien, y no para mal.

¿Qué hacer para cambiar?

Empezar a comportarnos como personas culpables de muchos errores y convertirnos en personas que piensan en los demás y en los sentimientos de otros. Toma tus pantalones y decile a todos que sos alguien mejor que aquella o aquel individuo que no quería remediarlo todo.

Tus actos te llevan a ser quien mereces ser o lo que mereces vivir.

Con esta nueva entrada, no me empeño en que se sientan mal por sus errores, sino que se hagan responsables por el bien de ustedes y de quienes les rodean. Para que el mundo sea un lugar mejor, debemos cambiar y considerar que nuestros defectos deben ser trabajados para fomentar los aspectos positivos y humanitarios.

¡Que tengan un hermoso 2018! Vamos a cambiar esa forma de pensar para sorprendernos de todo lo que puede suceder. A esforzarnos y picar piedra, quejarnos es válido mientras después sigamos en la lucha.


No olviden creer en ustedes mismos. Les deseo muchos éxitos, amor y salud. A fin de cuentas, verán de mí en alguna parte y en este espacio, quiero que sigan visitándome y les prometo mejorar en mis posts con el tiempo. 


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