Después de una larga ausencia


¿Cómo es que amando tanto escribir me perdí tanto? Bueno, sin duda alguna que hasta dejé las novelas y hasta hace unas semanas retomé la escritura. Los meses han pasado y yo simplemente me dediqué a otras prioridades, pero ya estoy de regreso, porque no puedo vivir sin las palabras, sin maquinar líneas.

Falta darle un nuevo toque a este espacio, publicar más y pues, estoy emocionada por regresar a este espacio. He crecido mucho desde que dejé de publicar. La vida es así, porque nunca dejo de sorprenderme de todo lo que es posible de aprender. 

Tuve un libro, no funcionó pero sigo. No es como si todo se acabara, ¿me explico? Voy a seguir con el siguiente paso, pero no dejaré de escribir. De hecho, la estoy dando una segunda parte a la historia. Vendrán muchas cosas por plasmar en letras y para ello estaré tratando de concentrarme en todo. 

Pero seguiré en el aprendizaje...

Con el pasar de los meses, entendí muchísimas cosas. Entre esas que, siempre estamos dándole un único sentido a la vida. Es ilógico, ¿saben? Queremos que sea azul porque así lo decidimos sin mayor razonamiento y sin tratar de ir más allá de lo que podría ser. Ese es un gran error que cometemos. 

Pasa que nunca queremos ver la otra cara de la moneda... O todas las demás caras. ¡Hay demasiado que podemos hacer! La mente tosca no es para nada adecuada en estos tiempos en donde hay que impulsarnos hacía adelante.

¿Se dan cuenta que la vida va aumentando su presión? Es como que, debés tratar de estar lidiando con el mundo, con lo que pasa y con todo lo que empieza a nacer; que si no tomás las riendas de alguna u otra forma, nos perdemos del camino y de nuestras metas.

La idea es no parar pero tener una meta. ¿Cómo es eso posible? Si no es de una manera, será de otra... pero será. Perseverancia y creencia en nuestras capacidades. Algo que he dicho mil veces aquí y en todas partes, porque el humano es así, que no se la cree, que no quiere ver de lo que está hecho. No podemos negar que así somos. Válgame, que bárbaros podemos llegar a ser. 

Ahora, otro punto es que salir de la estructura es a menudo el temor de todas y todos. Pero ese molde ya es lo que es, no te deja conocer más. ¿Se imaginan actuando de la misma forma el resto de nuestros días? No, babes, que eso no puede ser así. ¡A salir de esa misma estructura que nos hace girar en el mismo círculo! No te deja fluir. Que es precisamente de las palabras que más han marcado mi vida en estos meses: FLUIR

Escribiré un siguiente post sobre el hecho de fluir en la vida, para que se entienda la manera en que puede dejarnos una huella muy grande. 

¿Aburro, no? Significa que es momento de retirarme pero con nuevos posts. Les deseo un feliz mes y por supuesto, voy a coronar con una entrada para reflexionar en este nuevo mes.

He de confesar que pese a que esto ha sido un desierto, aún he recibido visitas y eso me encanta. 


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