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lunes, 19 de octubre de 2015

# 2015 # Infidelidad

¿Qué sigue después de una infidelidad?


Después del engaño, muchas personas se preguntan: “¿Qué es lo que debo hacer?”

Comienzan a culparse unos con otros; unos con terceros pero a fin de cuentas, lo que realmente importa es el efecto que dicha traición se generara dentro de tu persona.

Hablar de infidelidad es común, y sobre todo si las personas siguen apoyando más una teoría de que si los hombres mienten más o que si las mujeres más, ¿Esto verdaderamente tiene sentido? Porque no tiene sentido tratar de asegurar algo que a ciencia abierta nadie sabrá.

Es curioso, ya que el otro día me decía alguien: “Todos los hombres tienen más de una”. Le dije: “Quizás la mayoría, pero no todos”, sencillamente porque no me gustan estar del lado de un comentario feminista. Soy muy neutra en este tema, ya que me ha tocado darme cuenta por mí misma –no porque me hayan puesto los cuernos- que no tiene sentido decir que alguien es más susceptible a la infidelidad que otro.

Me bastaría con decirles que mentiras van a existir, pero de mentiras a mentiras… y luego llega la infidelidad. ¡Tanto que diría a quienes lo han sido! Pero ese no es el caso, porque aquí intento darle énfasis a quienes no saben cuál es la manera correcta de actuar o de reaccionar propiamente después de este duro golpe.

No te engañes pensando que rápidamente vas a confiar en alguien.

Es muy interesante como se dice “Voy a darle vuelta a la página”, se comienza una relación y desde luego los problemas surgen con tanta naturalidad. ¿Te has preguntado porque? Bien, vos no te diste tiempo de curarte. Te cortas, seguís derramando sangre y vas y te compras un limón y lo exprimís en esa herida. ¡Es así es grafico! Entonces, no vayas a mentirte. Date tiempo de volver a confiar… ¡Date todo el tiempo que sea necesario! Cariño, prisa no tenes. Eso puedo asegurártelo.


Hablar mal de la persona infiel te hace caer muy bajo.

Es común que tengas ganas de gritarle o hasta darle un buen insulto, pero no vayas por ahí diciéndole a todos que esa persona es una ‘porquería’ y que no vale ni un quinto. No pretendo apoyar a los infieles… ¡Al carajo con el respeto a ellas y ellos! Aquí se trata de tu dignidad, de que no seas el hazme reír. Lastimosamente, esto es así. Caes tan bajo queriéndole arruinar la reputación, cuando también afectas la tuya.

No mantengas más contacto con quien te traicionó.

¿Por qué esto es tan común? ¡Vamos! ¡No se hagan! Esto es patético, y no entiendo porque sucede siempre. ¿Tener su número, fotos, regalos? No, esto es de masoquistas. Esta es la razón por la que no se comprende que el infiel/ la infiel lo será siempre: FALTA DE DIGNIDAD. ¿Acaso vale más esa persona que tu dignidad? No eches a perder tu tan valiosa dignidad.

Aprendamos a decir: “Esto no es para mí, porque yo me merezco a alguien mejor”, “Merezco a alguien que me ame y no me engañe”. Esto es lo que debes sentir de tu persona, no solamente decírtelo.

No preguntes, no preguntes… ¿Si?

El clásico error de insistir en saber razones que ya sabes del porqué de dicha situación. ¿De verdad queres escuchar que desea a otra persona más que a vos? ¿Queres escuchar que no te quieren cuando las acciones valen más        que mil palabras? De acuerdo, esto estaría muy mal.
Les aconsejo que no pregunten lo que no quieren escuchar. No insistan con preguntas, porque la respuesta ya la saben. Esto es peor que el limón en la herida, ¿Lo sabían?

Esto es lo que NO se debería hacer, pero lo único que SI se debe hacer es salir adelante. Como ya lo dije, deben tener paciencia y darse cuenta que esto de traer de nuevo esa confianza y ponerla en manos de alguien más es complicado y requiere de mucho esfuerzo.

No te conviene que penses en negativo ni en positivo, simplemente debes pensar en tu persona y no generar ningún tipo de odio por nada ni nadie. No te conviene tener un rencor que a fin de cuentas no te permitirá seguir adelante.

Cierto o no, me basta con decir que seamos personas honestas y antes de romperle el corazón a alguien, pensemos en lo poco que valemos si pensamos que poner los cuernos es normal. Repito: HONESTIDAD. Nada cuesta decir: “Ya no siento lo mismo, tenemos que terminar”, en vez de engañar y arruinarle la vida afectiva y los sentimientos a otras y otros. 

¡Espero les haya hecho pensar! ¡Buenas noches!



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