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domingo, 21 de febrero de 2016

# 2016 # La Vida

¿Nos movemos con el mundo o él se mueve a nuestro paso?


Existen dos maneras en las que el mundo se mueve:

  1. Una de ellas es a través del mismo.
  2. La siguiente es a través de nosotros mismos. 

¿Por qué a través del mismo?

La vida en el mundo nunca se detiene. Pasa minuto tras minuto sin esperar, sin detenerse y nada de lo que hiciste, tiene una manera de remediarse. Puede ser que esa sea una ventaja y una desventaja. Viéndose de muchas maneras, eso nos provee aprendizaje. 

Y de cierta manera, depende de uno mismo moverse tal cual se presente. Debemos adaptarnos y seguir siempre adelante para no quedarnos atrás o estancarnos. Si nos quedamos atrás, nos cansamos más de lo que quizás podamos avanzar. Avanzar sin medidas en esta vida, seguramente es cansado, pero ese cansancio es el que vale la pena. 

Quedarse atrás nunca será ahorrarnos cansancio. Quedarse atrás es no vivir, quitarnos oportunidades de nuestras manos y conformarnos a un paso que se mantiene muy por debajo del movimiento que el mundo y la misma vida nos ofrece. 

Estancarse es todavía peor. Cuando te estancas solo vez los días pasar sin ninguna razón por la cual motivarse. Y es nuestra decisión estancarnos, así que, es preferible que te movas a un paso lento, pero hacer todo lo posible por alcanzar aquel ritmo y quizás sobrepasar ese límite.

 Es por eso que la vida en el mundo debe aprovecharse tal cual y de la mejor manera. Es importante que hagas aquello que te emociona y te hace sentir bien como persona.

¿Por qué a través de nosotros mismos?

El mundo depende de las acciones que ocurren en él. Somos lo que hemos querido ser, y nadie más que el ser humano para saber cuál es la decisión correcta.

Así que, creamos menos en eso de que el mundo está en nuestra contra. No es así. El mundo simplemente está esperando a que actuemos y así la vida nos dará aquello que probablemente nos merecemos. Dejando atrás las misteriosas injusticias del mundo, creo que obtenemos lo que hemos obrado.

Cuando decís que el mundo se encuentra en tu contra, es como decir que vos estás en tu contra. Nadie más que vos decide lo que hará y como obrara. Somos el producto de nuestras acciones, de lo que permitimos o no permitimos.


A veces las acciones de terceros nos predisponen a ciertas situaciones que resultan inevitables, pero una vez pensamos lo que nos conviene y como defendernos, nadie podrá interferirse en nuestra vida. Aunque es difícil detener a otros, pero si podemos detener la negatividad que puede llegar a nuestra vida y podemos enfrentarla. 


Recordemos que la vida es tuya, pero eso no significa que uno tenga la capacidad de mover el mundo entero. Uno puede hacer mucho por el mundo si se lo propone, y yo invitaría a ser personas proactivas en ese aspecto.

Si de lo contrario, lo tuyo no es mover en grande el mundo, pienso que basta con que comprendas que tu vida está en tus manos y podes hacer mucho por vos.

Cualquier decisión que tomemos, nos llevara más lejos o quizás nos mueva un poco de donde estemos, y eso es lo que debemos aprender a descifrar. 

Descifremos que es aquello que nos conviene; diferenciemos entre lo que nos mueve y no nos mueve; entre aquello que sabes está mal y entre aquello que está bien, porque si tomas una decisión, tus acciones ya fueron y el mundo no se detendrá para que vos lo penses mejor y no volvas a repetir ese error.

Si a pesar de tus pasos (decisiones), seguís con aquel mismo patrón, he de decirte que si te moves, pero te moves en tu mismo eje. Es como plasmar el movimiento de rotación. Vos sos la tierra y tu vida se convierte en el eje. ¿Quién quiere quedarse en su eje habiendo tanto universo? 

Véase lo interesante que es desarrollar conceptos del universo con nuestra realidad. 

Conclusión en breve…

No queremos quedarnos atrás, estancarnos o rotar. ¡Queremos avanzar y seguir al paso del movimiento!

Y con esta reflexión, me despido.

¡Feliz noche!


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